Team building: más que nunca

Team building: más que nunca

 

 

Los equipos necesitan frecuentemente afrontar cambios, conflictos y estar abiertos a la constante innovación, por ello deben re-alinearse de manera periódica y adaptarse a las nuevas situaciones. Estos cambios parten muy a menudo de premisas inciertas, vagas y difusas, cuando no amenazadoras en determinados sectores donde la coyuntura económica depende de factores no predecibles, ambiguos y de consecuencias de difícil pronostico. Estos cambios no son fáciles y pueden producir efectos desmotivadores que consumen mucha energía en individuos y equipos.

Los entornos VUCA (volátiles, inciertos, complejos y ambiguos) son hoy en día más “VUCA” que nunca por razones geoestratégicas obvias y, lamentablemente, por su rabiosa actualidad (pandemia, guerra, inflación…).

En esta actualidad tan incierta es cuando más hace falta ese refuerzo personal, la ayuda a la superación, el empoderamiento de nuestros colaboradores, y la cohesión de equipos que otorgue confianza a personas y grupos de interés.

Profesionalidad para el éxito

Pero conviene hacerlo bien, que nuestras acciones no queden en un mero entretenimiento, que valga la pena el esfuerzo que siempre supone alejar por unas horas a todo un equipo de personas de sus tareas productivas.

El team building debe ser profesional y dirigido por personas competentes, con experiencia y con gran sentido de la devoción por el desarrollo de personas y equipos. Debe mantener un propósito claro y guiar la sesión hacia allí, sabiendo acompañar a los participantes en la identificación de los problemas y en la construcción de recursos que les ayuden no solo a sobrepasarlos, sino a ser más competitivos desde la unión, con mejores conversaciones y estableciendo un clima de bienestar que les otorgue confianza para el trabajo diario. Confianza en sí mismos, confianza en sus compañeros y en el propio equipo.

Por ello debemos plantear estas sesiones desde la psicología organizacional y el coaching para la productividad y el bienestar. Que a nadie le quede la sensación de que han perdido una mañana, sino que realmente se han detenido a afilar la sierra.

Equipos de alto rendimiento. Todos somos líderes

Mejores equipos, mejores decisiones. Queremos equipos de alto rendimiento, productivos y cohesionados, y que encuentren en su propio equipo la felicidad y bienestar en el trabajo. El trabajo de team building pasa por una atención personal a cada participante y a un coaching del propio equipo para que puedan determinar sus objetivos y estrategias, fortalezas y recursos, y una mejor comunicación. En mi experiencia, muchos participantes han podido expresar a sus compañeros ideas o determinados aspectos del trabajo y de sus relaciones durante las propias sesiones de team building, conversaciones que nunca antes habían tenido con tanta sinceridad y empatía. Han descubierto cómo pueden mantener conversaciones de otra manera, incluso las conversaciones más difíciles. Y han sentido verdadero alivio y respaldo al sentirse entendidos. De ahí, ¡a por todas! Entienden que el equipo los necesita y que ellos pueden aportar mucho valor. Y entonces comprenden que se sienten mejor y que el trabajo bien hecho y en equipo es un gozo. Sienten que pueden trasladar ese estado de flujo a todos los ámbitos de su vida y desarrollarlo en la empresa.

Experiencias y aprender haciendo

Pero esto no es simplemente “dejar caer” una sesión en medio de una sala mediante alguna dinámica. Esto es mucho más.

En primer lugar, el briefing y el propósito. Después la elección de la metodología y el profesional en cuyas manos vamos a poner a nuestro equipo.

Lo ideal es que el profesional sea un experto en organización de empresa, conociendo cómo funciona el mundo de los negocios y de las organizaciones. En segundo lugar, que tenga dilatada experiencia en el campo de la psicología de las organizaciones o del coaching ejecutivo y de equipos. Todo ello con demostrado bagaje en sectores públicos y privados y en diferentes sectores productivos.

Y, por supuesto, que tenga un profundo conocimiento de las metodologías a utilizar, sabiendo cómo funcionan (y cómo no funcionan), con cientos de workshops a sus espaldas, y qué dinámicas serán las más apropiadas para el efecto.

La combinación del conocimiento del mundo de los negocios con la experiencia en el coaching de equipos es esencial para un éxito brillante de las sesiones.

Generalmente, las sesiones más dinámicas y productivas son aquellas en las que “aprendemos haciendo”, como las que se producen con la metodología Lego Serious Play, y que generan experiencias de vida que perduran mucho más en el tiempo, como Points of You, así como que tengan un método sólido detrás que soporte toda la magia que se produce, como pueden ser los Seis Sombreros para Pensar.

Como decía al principio, hoy probablemente más que nunca nos hace falta motivar a nuestros equipos, desarrollar competencias esenciales como la creatividad, la comunicación y el trabajo en equipo, favorecer la confianza y la apertura mental, y alinearnos en visiones conjuntas de futuro.

Y poner atención en qué manos vamos a apoyarnos para diseñar y ejecutar efectivas sesiones de alto impacto y rendimiento.

Panxo Barrera. Entropía: Inteligencia Creativa Estratégica

 

Publicado en el número 45 de la revista Dirigir Personas.

 

 

 

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