Líderes globales para empresas internacionales

Líderes globales para empresas internacionales

 

El pasado 19 de marzo celebramos la novena actividad de este año organizada por Aedipe Catalunya, esta vez con la colaboración de MRC International Training, y para hablar de cómo las empresas deben aprender a prepararse para hacer negocio en un mundo globalizado cuidando las diferencias culturales de las relaciones que se generan.

 

El pasado 19 de marzo celebramos la novena actividad de este año organizada por Aedipe Catalunya, esta vez con la colaboración de MRC International Training, y para hablar de cómo las empresas deben aprender a prepararse para hacer negocio en un mundo globalizado cuidando las diferencias culturales de las relaciones que se generan.

Tras el agradecimiento a los patrocinadores de la Asociación que hacen posible la celebración de jornadas como ésta, ya todos los ponentes y asistentes que comparten conocimientos y experiencias para mejorar la gestión de personas, se procedió a presentar a la ponente principal de la jornada.

Isabel Martínez-Cosentino inició su ponencia con un rol play con el que demostró como en las relaciones interculturales, aunque se pueda tener un objetivo común, las diferentes costumbres de cada cultura pueden hacer que no nos entendamos, que la comunicación no fluya o no se genere el grado de confianza necesario para desarrollar la relación y conseguir los objetivos pretendidos.

Las direcciones de personas buscan profesionales preparados en las diferentes áreas de conocimiento, pero, a pesar de ser muy conscientes de la globalización de los negocios, no hay aún una clara apuesta para prepararlos en temas de interculturalidad.

Los profesionales tienen a su alcance una serie de recursos para obtener unos resultados, y como medio están las relaciones. Estas son muy importantes y, si ya pueden ser dificultosas cuando tratamos con gente de nuestro entorno, aún lo son más si lo hacemos con gente de otras culturas.

Para mejorar estas relaciones internacionales y potenciar el talento, Isabel nos anima a formarnos en inteligencia intercultural, que significa conocer y adelantarse, no es sólo adaptarse.
La globalización de los negocios sólo se puede hacer a través de la globalización del talento. Si el talento no está globalizado nos será muy difícil globalizar la empresa.

Con la globalización de los negocios, cuando queremos expatriar a personas encontramos tres métodos:

– El etnocentrista, en el que preparamos a nuestra gente y lo enviamos fuera, con el consecuente desconocimiento y comprensión del mercado y de la forma de trabajar de los equipos autóctonos.
– El policentrista, en el que contratamos a un profesional de lugar donde se instaura la empresa, pudiendo provocar desconocimiento de la cultura de la empresa y, incluso, los productos de la misma.
– Y un tercero, más óptimo, en el que la empresa formaría líderes globales, capacidades para interactuar en cualquier mercado.

Isabel nos mostró el modelo de madurez intercultural, en el que observamos cómo podemos evolucionar a nivel cognitivo, intracultural e intercultural, desde una fase inicial, pasando por una intermedia, hasta alcanzar un nivel de madurez, en el que habremos alcanzado competencias como la capacidad de cambiar de perspectiva de forma consciente, ser capaces de cuestionar nuestros propios puntos de vista en relación a la identidad social, o poder mantener relaciones diversas y estables en las que apreciar las diferencias.

Para alcanzar este nivel es importante ser consciente de que hay que prepararse, y de ahí sale un modelo de competencia intercultural que busca obtener como resultado conocer las pautas de comportamiento y de comunicación efectiva y apropiada para alcanzar los objetivos.

Isabel nos propone un método basado en 4 etapas para formar los directivos y el talento de nuestras organizaciones:

– Crear conciencia

Debemos ser capaces de entender que cada cultura tiene diferentes valores, que hacen que nuestra normalidad no sea la de otras culturas. Debemos conocer nuestras limitaciones y prejuicios. Saber que las perspectivas desde cada cultura pueden ser diferentes.

– Prepararse mediante la actitud

Conocer cuáles son las normas del respeto de las otras culturas, tratar de rebajar las superioridades culturales que tenemos. Será muy importante tratar de empatizar, no hacerlo impossibilitzarà entenderse completamente.

Ser capaz de poner en entredicho lo que sabemos y estar abierto a conocer otras cosas (humildad cultural), y ser respetuoso y no juzgar.

– Conocimiento

Es importante tener un conocimiento claro de las competencias culturales propias, así como las de las otras culturas, siendo también muy importante conocerse a uno mismo para saber cómo somos en las diferentes competencias que pueden afectar.

Estas competencias que hay que conocer pueden ir, entre otros, desde la forma en que nos comunicamos (explícita o implícita), la forma en que evaluamos (dejar de evaluar a todos de la misma manera), conocer el valor de las jerarquías, saber los mecanismos sobre la toma de decisiones, la creación del vínculo de confianza, la predisposición y valoración del enfrentamiento, la percepción del tiempo …

– Comportamiento, protocolo

Las pautas de comportamiento no son universales, varían según cada cultura, por eso será importante conocer las diferentes singularidades en temas tanto habituales como el saludo, la gestualidad, el uso del título o cargo, como dar y explicar la tarjeta, o los códigos a la hora de vestir, o las particularidades en la alimentación.

 

Para terminar de concienciar sobre lo que se ha hablado, las tres experiencias profesionales de la jornada provienen de diferentes culturas: Pollyanna Nethersole, del Reino Unido; Yumiko Saito, de Japón; y Deepti Golani, de la India.

Las tres nos mostraron algunas de las diferencias de sus culturas respecto nuestra, y lo importante es tener en cuenta a la hora de tratar o negociar. Y como partimos de algunas ideas preconcebidas que no siempre son fieles a la realidad.

Nuestros prejuicios y el desconocimiento de ciertas normas de conducta propias de cada cultura puede generar mucha incomodidad y desconfianza, además de dificultar el entendimiento entre las partes.

Para finalizar la jornada, el presidente de Aedipe Cataluña, Pere Ribes, cogió la palabra para agradecer especialmente a los ponentes abrirnos la mente a mejorar la manera de relacionarnos con las diferentes culturas.

También expuso el calendario de próximas actividades que propone la Asociación, desde las más próximas, con una jornada sobre el presente y futuro de las pensiones, o una nueva jornada del Foro de Relaciones Laborales, o la celebración del Foro Aedipe Catalunya, que se centrará en el liderazgo a través del talento, y de forma especial, y ya a la vuelta del verano, el 53 Congreso Internacional Aedipe, que este año celebraremos en Barcelona el 10 y 11 de octubre y que girará en torno al Nuevo liderazgo.

 

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