La mediación, una oportunidad para los departamentos de recursos humanos
La resolución de conflictos laborales a través de la mediación, fue el tema elegido para la jornada organizada por la Associació Catalana de Direcció de Recursos Humans celebrada el lunes 27 de febrero.
La convocatoria en el Palau Macaya de Barcelona fue todo un éxito, con la asistencia de casi un centenar de profesionales.
El acto se inició con la presentación a cargo del presidente de la Associació, Pere Ribes, que nos introdujo en la situación pionera de Catalunya y la labor de la Administración en la resolución de conflictos sin llegar a la vía judicial . Hizo la apertura institucional Enric Vinaixa, Director General de Relaciones Laborales y Calidad en el Trabajo, introduciéndonos una clara definición de la mediación y aquellos principios que deben garantizar, como son la imparcialidad, confidencialidad, voluntariedad y autonomía de las partes, para conseguir resultados que den seguridad a las partes. También destacó el papel del Tribunal Laboral de Catalunya y de la Inspección de Trabajo en el arbitraje, conciliación y mediación.
La primera ponencia corrió a cargo de Manuel Pimentel, reconocido mediador y con un amplísimo currículum profesional. Pimentel considera que el hecho de que no exista una ley de mediación laboral es una suerte, ya que evita la rigidez que otorgaría la norma y, además, incrementa el valor de la confianza de las partes en el mediador. También defiende la no imposición de la mediación, sí promoverla, pero nunca obligarla.
El conflicto aparecerá y las empresas deben trabajar en la previsión, estudiar el clima laboral, los posibles focos de conflicto, malestares… y hay que ser creativo y buscar fórmulas internas de canalización y resolución de los conflictos. Las empresas que han creado una cultura de negociación, de transparencia y de confianza resuelven con mayor facilidad los posibles conflictos que puedan surgir.
A continuación, Eliseu Oriol, Director de los Servicios Territoriales de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de Barcelona, nos habló de soluciones extrajudiciales de conflictos, de la mediación en sentido amplio.
Oriol considera que el mediador debe tomar las riendas del conflicto, hacerlo suyo y rehuir la posibilidad del fracaso. Las partes deben considerar el acuerdo final como negativo, pero no tanto negativo como para no firmarlo.

Media hora de networking, disfrutando de un pequeño refrigerio, dio paso al último bloque de la jornada, una mesa donde tres destacados ponentes nos acercaron su experiencia con la mediación, así como su visión de cómo mejorar la resolución de conflictos a través de esta vía.
Xavier Pastor, Profesor del Master de Conflictología de la UOC, nos dejó claro que el conflicto está presente y lo seguirá siendo, y que, por tanto, las empresas deben dotarse de sistemas para tratarlo de forma positiva. También, como formador, destacó que la preparación del mediador debe estar basada en la práctica. Y ha instado a las organizaciones a que creen mecanismos internos para solucionar y prever posibles problemas, que utilicen herramientas de análisis de la conflictividad y que formen los trabajadores y los jefes en el ámbito de la gestión de los conflictos.
Elena de la Campa, mediadora en el Tribunal Laboral de Catalunya a propuesta de PIMEC, nos introdujo en los 25 años de historia del TLC como organismo extrajudicial de resolución de conflictos, destacando la voluntariedad y gran valor que aportan los mediadores que trabajan, a quienes les atribuye una gran parte del éxito gracias a la imaginación y dedicación que desarrollan, y el hecho de que es un servicio subvencionado. Los datos aportados por Elena de expedientes tramitados y acuerdos alcanzados son notables, y suponen la no judicialización de muchos conflictos.
Finalmente, Sara Pose, coordinadora del grupo GEMME en Catalunya y Magistrada de lo Social del TSJ de Catalunya, nos habló de la mediación intrajudicial, que debe ser un servicio de la misma administración de justicia. Aunque lo pueda parecer, la mediación intrajudicial no descongestiona los juzgados. La mediación es una mejor cauce para la resolución de conflictos, ya que una sentencia pone fin al litigio, pero no soluciona el conflicto. Por ello, concluye que hay que introducir la mediación en nuestra cultura.
En resumen, una jornada en la que se hizo una clara y decidida apuesta por la mediación y en la que se instó a los directores de recursos humanos a impulsar en sus empresas mecanismos de resolución de conflictos internos.











