La gamificación aporta soluciones reales a las empresas
Unos setenta profesionales han disfrutado este martes de la última jornada organizada por la asociación, en el auditorio de la Torre Banco Sabadell.
Rigor, eficiencia y realismo: jugando muy en serio desde la Gamificación es el título escogido para la jornada, donde se ha mostrado en la gamificación como una opción muy seria y muy bien planificada permite conseguir diferentes objetivos en el seno de una organización, disponiendo de métricas para valorar los resultados de las acciones.
La ponencia principal, a cargo de Oscar García Pañella, socio y consultor senior en Gamificación a Cookie Box, nos mostró, en una brillante exposición, un claro paralelismo entre el juego y el trabajo y cómo las técnicas de gamificación, tanto digitales como analógicas, son una de las mejores vías para motivar una mejora de resultados en diferentes ámbitos de la empresa.
Los productos y servicios ya no se valoran, por parte de los consumidores (o trabajadores), únicamente por su funcionalidad, sino que se requiere ofrecer una buena experiencia, que además hay que personalizar al máximo para garantizar el éxito. Las personas necesitan autonomía y buenas alternativas entre las que elegir.
La gamificación no es un proceso a hacer sobre la marcha, requiere de un diseño previo bien estudiado. Añadir una capa de experiencia sobre algo que no funciona sería un engaño.
Las personas nos divertimos cuando rompemos la monotonía, y, además, nos encantan los placeres por encima de los premios. Pertenecer a una comunidad, ser retados, descubrir, poder personalizarlo todo, vivir fantasías, explicar o escuchar buenas historias, utilizar nuestros sentidos a fondo. En definitiva, vivir la inmersión de entrar en un círculo mágico. Tenemos que conseguir que las personas vivan más momentos «epic win» en nuestras organizaciones.
Jugar y trabajar se parecen mucho, en ambos casos se trata de resolver retos. Entonces, ¿qué estamos haciendo mal? Todos tenemos un perfil motivacional y, aunque no siempre estemos dispuestos a jugar, si lo estamos a explorar, a disruptivo, a ayudar, a socializar…

En la segunda parte de la ponencia, Oscar nos mostró un caso práctico de aplicación de la gamificación, explicando las acciones que se realizaron para implementar una nueva cultura de liderazgo en la empresa Heineken, y lo importante definir perfectamente los objetivos, una narrativa, el público al que va dirigida la acción y donde se realizan las acciones, así como motivar que la participación sea realmente voluntaria.


La jornada ha continuado con la mesa de experiencias empresariales, moderada por Fernando Le Monnier, CEO Spain de Green Hat People, donde se han expuesto tres casos de aplicación de dinámicas de gamificación en el seno de una empresa.
Mª Mar Llach, manager de desarrollo organizacional en Almirall, nos ha explicado cómo han aplicado técnicas de gamificación en la implantación de los valores corporativos a nivel internacional.
Pere Ribes, director corporativo de RH del Grupo Catalana Occidente, nos ha hablado de cómo han implementado dinámicas de gamificación en diferentes partes del Proyecto Cultura, acción que están realizando con las empresas que forman el grupo, para incidir en el principios de actuación que la empresa quiere potenciar.
Helena Navarro, consultora creativa en gestión de personas y desarrollo organizacional a Cookie Box, nos ha expuesto el caso de que ayudaron a implementar en Suez y como se encontraron en la gamificación soluciones para mejorar en temas de liderazgo.
Las tres experiencias empresariales han resultado muy satisfactorias y piensan seguir manteniendo este tipo de dinámicas en sus proyectos. Sin embargo, han animado a los asistentes a vencer los miedos que pueda haber, dejar de ser conservadores y poner en práctica una metodología que aporta unos resultados mesurablement positivos en las organizaciones.
Finalmente, Fernando Le Monnier nos ha expuesto las diferentes posibilidades de aplicación de la gamificación en la empresa y los beneficios que puede aportar: incremento de productividad, fomento de la motivación, mejora en la comunicación interna, impulso al trabajo en equipo, incremento del compromiso del empujado con la empresa…
Para terminar la jornada, se habilitó un espacio donde poder comentar las aportaciones de los ponentes disfrutando de un café y unas pastas.











