Entrevista a Marta Candela, subdirectora y directora de RRHH de Fundación Ibercaja
En un momento en que la gestión de personas atraviesa uno de sus mayores puntos de inflexión —con la inteligencia artificial, la sostenibilidad y el propósito social marcando la agenda de las organizaciones—, la voz de quienes combinan una sólida experiencia financiera con un liderazgo humanista cobra especial relevancia.
Marta Candela, subdirectora y directora de RRHH de la Fundación Ibercaja, encarna esa doble mirada: la rigurosidad estratégica de una directiva con amplia trayectoria en el sector financiero y la convicción de que el talento es el verdadero motor de transformación. Desde su posición, lidera no solo la gestión del capital humano, sino también la evolución cultural de una organización que, además de ser referente en el ámbito bancario fundacional, tiene una profunda vocación social y educativa.
Usted ha pasado de roles financieros y de planificación a liderar el área de Personas. ¿Qué aprendizajes de su trayectoria previa han sido más útiles para dirigir hoy el capital humano de la Fundación Ibercaja?
Todas las experiencias laborales enriquecen y permiten tener una visión más amplia para gestionar una entidad, siempre teniendo claro que las personas son claves en todos los ámbitos de las organizaciones. No obstante, el estar acostumbrada a pensar en las previsiones y en cifras, me ha ayudado y permitido tener un enfoque más amplio para así poder alinear el desarrollo humano con la visión estratégica.
Como subdirectora y responsable de RRHH, ¿qué entiende por “gestión de personas con propósito” en una entidad con misión social como Fundación Ibercaja?
En nuestra entidad buscamos, por supuesto, personas comprometidas con la excelencia y con nuestro trabajo. Pero, además, el propio carácter social de nuestra entidad hace que todos tengamos un compromiso real con la sociedad y el bienestar de las personas. En definitiva, ser conscientes de que con nuestro trabajo diario somos capaces de generar un impacto positivo en la sociedad y en el crecimiento personal de cada persona que forma parte de ella.
El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum señala que la IA, la automatización y la sostenibilidad transformarán el empleo. ¿Cómo se prepara Fundación Ibercaja para atraer y desarrollar talento en este nuevo escenario?
Fundación Ibercaja se ha adaptado a lo largo de sus casi 150 años a las necesidades y a los diferentes retos que afronta la sociedad. Para ello, siempre buscamos utilizar todos los medios disponibles para conseguirlo y actualmente la IA y la automatización ya forman parte de nuestro día a día.
Por este motivo, damos mucha importancia a la formación de quienes forman parte de la entidad, así como en la búsqueda de profesionales especializados en estas materias.
Así mismo, Fundación Ibercaja integra en su estrategia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Agenda 2030 tanto de forma interna como externa, en todas sus actividades y programas. Este compromiso está también presente para con la movilidad sostenible, pensando no sólo en el presente, sino en el futuro de las nuevas generaciones a través del proyecto Mobility City situado en el Puente Zaha Hadid en Zaragoza.
¿Qué competencias considera prioritarias en los equipos para afrontar un entorno donde conviven la innovación social, la transformación digital y la gestión cultural y financiera?
Una entidad social como la nuestra necesita priorizar competencias que combinen la visión humana con la capacidad técnica y estratégica, por lo que son necesarias unir competencias como la orientación al cambio y la capacidad de aprendizaje con la colaboración y coordinación interdepartamental. Todo ello sumado a la resiliencia y una motivación transcendente. Unas competencias que se complementan a con la adaptación y gestión del cambio y la capacidad de análisis y de proyección para la toma de decisiones sostenibles.
¿Cómo equilibra la Fundación la necesidad de perfiles digitales con su vocación social y educativa?
Desde la dirección de Recursos Humanos, siempre se procura que los perfiles contratados tengan una vocación social, alineada con los valores de nuestra entidad basados en el compromiso, la transparencia, la profesionalidad y el dinamismo, dando especial importancia a perfiles actualizados con las nuevas necesidades laborales, entre las que se encuentra la digitalización. Hay que tener en cuenta que los perfiles más jóvenes son nativos digitales, ya que conviven en su día a día con las Redes Sociales y las nuevas tecnologías, y además están muy concienciados y sensibilizados con los problemas actuales de la sociedad. Estos valores personales buscan unirlos con los de las empresas donde van a trabajar, y en muchas ocasiones, si no encajan, descartan esa organización para realizar su trabajo.
En un contexto de rotación creciente y “renuncia silenciosa”, ¿cómo construyen un entorno laboral que fomente el compromiso y la permanencia de los profesionales?
Para reducir la rotación y la renuncia silenciosa, en Fundación Ibercaja tratamos de construir un entorno laboral saludable donde las personas encuentren un propósito, se puedan desarrollar personal y profesionalmente y mantengan un bienestar físico y emocional.
Las personas pueden impulsar su talento a través de la formación continua tanto ofertada por la empresa como financiando formación externa propuesta tanto por la entidad como por la propia persona, potenciando sus competencias laborales. Además, se potencia el compañerismo y el trabajo en equipo donde cada persona puede ser partícipe de sus logros y su crecimiento a través de un feedback constructivo.
Las personas desarrollan un orgullo de pertenencia donde pueden realizar el papel de promotores de todos los proyectos de Fundación en los que se sientan partícipes e identificadas. También pueden participar en las acciones de voluntariado que se desarrollan desde la propia entidad.
Usted participa en distintos patronatos y consejos de administración. ¿Qué visión le aporta esta experiencia para liderar equipos diversos y fomentar la igualdad de oportunidades, especialmente en el liderazgo femenino?
La visión estratégica es completamente relevante para entender una organización. Por tanto, la capacidad de definirla es clave en su transformación y en la toma de las decisiones que generan una igualdad de oportunidades.
Por otra parte, si desde los máximos órganos de gobiernos se trasladan las directrices claras para avanzar en la diversidad y en la igualdad de género, toda la organización irá dirigiendo las decisiones de los equipos hacia ese propósito.
La contribución del liderazgo femenino es imprescindible en las organizaciones y aporta un valor diferencial que permite avanzar a las entidades hacia una transformación más colaborativa y empática.
Desde su perspectiva, ¿qué papel está jugando la tecnología en la gestión de personas —IA, analítica de datos, digitalización— y qué proyectos de innovación destacaría en Fundación Ibercaja?
Con cada vez más frecuencia, las empresas desarrollan digitalizaciones y procesos automatizados para ayudar en la gestión y toma de decisiones. Nosotros estamos trabajando en esta línea digitalizando procesos como el de selección- usando plataformas para su filtrado y criba- o la automatización, como por ejemplo en el envío de cuestionarios al personal (de seguimiento, sobre formaciones realizadas, para conocer sus competencias y habilidades…). Así mismo, se está trabajando en la mejora de la gestión administrativa y documental del departamento de personas.
Fundación Ibercaja tiene un fuerte compromiso social. ¿Cómo se traslada ese compromiso al desarrollo interno del talento y a la carrera de sus empleados?
El compromiso social de Fundación Ibercaja no sólo se vive hacia fuera, sino que se vive desde dentro de la entidad, haciendo que las personas vean cómo su labor del día a día contribuye directamente a la misión de la Fundación, combinando competencias técnicas, como pueden ser digitales, financieras o de gestión, con competencias sociales y humanas como puede ser el liderazgo ético y la gestión de la diversidad. Además, se promueven experiencias de aprendizaje en proyectos sociales reales a través de nuestro voluntariado corporativo, que refuerzan la conexión con la misión.
Mirando hacia adelante, ¿qué deberían priorizar los directores y directoras de RRHH en los próximos cinco años y cuál cree que será el mayor desafío del liderazgo en personas de cara a 2030?
Los directores de RRHH en los próximos 5 años deberían priorizar el desarrollo del talento digital y humano, el liderazgo ético y participativo, la sostenibilidad laboral, cuidando el bienestar emocional y físico del personal, y favoreciendo la conciliación laboral y personal, que cada vez está más valorada por la sociedad. El mayor desafío será asegurar que la transformación del trabajo se hace de forma inclusiva sin dejar a nadie atrás, siendo coherentes con los ODS como, por ejemplo: la educación de calidad, el trabajo decente, inclusivo y digno, para así continuar reduciendo las desigualdades en el acceso equitativo a oportunidades laborales.
Publicado en la revista Dirigir Personas número 58.











