Entrevista a Lydia Barrachina, Directora de Personas en Fundación Cares

Entrevista a Lydia Barrachina, Directora de Personas en Fundación Cares

 

En 1998 CILSA, la sociedad gestora del Puerto de Barcelona, impulsaba la creación de Fundación CARES, un Centro Especial de Empleo cuyo objetivo era generar oportunidades laborales para las personas con discapacidad mediante el desarrollo de sus habilidades relacionales y profesionales en el ámbito de la logística. Años después, el proyecto se amplió con la Empresa de Inserción CODEC, centrada en la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión, y con el Club 2C, la asociación deportiva y cultural de ambas entidades. Para la consecución de su misión, CARES y CODEC prestan servicios de externalización especializados en actividades logísticas e industriales.

 

 

Con más de 20 años de experiencia en la gestión de personas, ¿cuál ha sido su recorrido para llegar hasta aquí?

Me gradué en Relaciones Laborales y me continué forman do en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) y en Dirección de Recursos Humanos. Me incorporé a Fundación CARES como administrativa de personal. Después me responsabilicé de Relaciones Laborales y PRL, lo que me permitió poner en práctica los estudios realizados y aprender a gestionar ámbitos diferentes, pero siempre orienta dos a las personas. Hace 6 años, me ofrecieron liderar el área de Personas, lo que significó un gran reto.

¿Cuál ha sido el mayor cambio o reto al que se ha tenido que enfrentar a nivel profesional?

Uno de los proyectos más importantes fue la creación de la Unidad de Seguridad Laboral en 2006. Su creación y la gestión posterior fueron todo un reto. En estos últimos años, proyectos como la digitalización de mi área han supuesto nuevos aprendizajes. El año pasado, la adaptación de formaciones presenciales a metodologías blended y online fue también un reto.

¿Cómo describiría su estilo de liderazgo?

En empresas sociales se debe practicar un liderazgo centrado en la persona, que requiere de una enorme dedicación en cantidad y calidad y necesita la colaboración entusiasta de todo el equipo. Un liderazgo democrático, que dé espacio a la iniciativa de los y las profesionales, y transformador para hacer converger las ideas con la estrategia de la organización.

El grueso de los profesionales de CARES y CODEC son personas con discapacidad o en situación de exclusión. ¿Qué implicaciones tiene, a nivel de gestión de personas, trabajar con estos equipos?

Trabajar en una entidad sin ánimo de lucro requiere compartir sus valores, y no es una afirmación banal. Si bien la gestión es muy parecida a la de cualquier empresa, hay un ámbito muy diferente, que son las actividades que persiguen la integración socio-laboral de colectivos vulnerables. Profesionales de la psicología, el trabajo y la educación social… que acompañan, asesoran y dan apoyo a los trabajado res/as no solo en el ámbito laboral sino también en el resto de facetas (salud, familia, economía doméstica…).

La Ley General de la Discapacidad (LGD), que obliga a las empresas a que un mínimo del 2% de la plantilla sean personas con discapacidad, es aún una gran desconocida. ¿Cómo se puede mejorar su conocimiento?

Este es uno de los grandes retos de la Administración. Muchas empresas todavía no conocen esta ley y, de las que la conocen, muchas no saben cómo cumplirla. Hay que hacer más divulgación desde el sector: los centros especiales de empleo como nosotros lo intentamos, pero también las patronales y los sindicatos deben implicarse y sensibilizar a los colectivos a los que representan, informándoles sobre la importancia de cumplir la LGD y cómo hacerlo.

¿Cuáles son sus principales retos? ¿Y las prioridades del área de Personas que dirige?

Mi principal reto sigue siendo el mismo que cuando accedí al pues to: que las personas a las que acompañamos estén orgullosas del trabajo que realizan y tengan una vida lo más autónoma posible. Para conseguirlo, deben sentirse acompañados y ayudados en su justa medida, y es ahí donde nuestra tarea cobra gran importancia. También tenemos nuevos retos: el principal, no bajar la guardia y seguir con los niveles de COVID controlados, manteniendo nuestra distinción de empresa segura y la certificación ISO 45001 de nuestro sistema de seguridad y salud en el trabajo.

Nos encontramos viviendo un momento muy complicado. ¿Qué medidas extraordinarias han tenido que aplicar?

El momento actual es duro. La pandemia nos pilló, como a todos, de sorpresa, y tuvimos que hacer frente a grandes cambios. Salían normas y procedimientos casi a diario, y poder aplicarlos de un día para otro en una empresa de más de 500 personas no fue fácil. Se creó un comité de crisis y, aunque en algunos centros tuvimos que aplicar ERTE, por suerte, fueron de corta duración. En este aspecto, nuestra plantilla no pasó miedo a perder el trabajo y, si bien hubo momentos de incertidumbre, el mensaje de Dirección siempre fue claro: hay que mantener todos los puestos de trabajo.

¿Qué elementos de la gestión de personas están siendo centrales en su empresa actualmente?

Lo tengo clarísimo: la cercanía que tenemos hacia todos nuestros trabajadores y trabajadoras. Los equipos de las dos unidades que dirijo, Seguridad y Salud Laboral e Integración Socio-laboral, hacen un trabajo inmejorable. En estos momentos de pandemia estamos con ellos, hacemos seguimientos más continuos de lo habitual, nos preocupamos por cómo están ellos y sus familias, si han estado de baja médica por coronavirus o por ser contacto estrecho, les llamamos continuamente para ver su evolución… Desde Seguridad y Salud Laboral se hace un control continuo de las medidas contra la COVID en todos los centros de trabajo, monitorizando que no tengamos contactos estrechos en la empresa y evitando que se contagien aquí.

¿Cuáles van a ser los principales cambios que se van a mantener en las empresas tras la pandemia?

El primero, y más claro, será que todas aquellas empresas que puedan mantendrán el teletrabajo. Si bien no la totalidad de la jornada, creo que muchas decidirán un porcentaje semanal. Evitar el trayecto de ida y vuelta ayuda al trabajador/a y a la sociedad, al disminuir la movilidad y la contaminación. Si bien, en España, la mayoría de empresas nunca se lo había planteado, la pandemia ha hecho patente que se puede. Otro de los cambios que se mantendrán son las reuniones y visitas telemáticas.

¿Cuáles cree que son las habilidades más necesarias que deben reunir empleados y empresa?

En este momento de alta incertidumbre, se buscan profesionales resilientes, que se adapten a los cambios, mantengan la calma en las crisis, el compromiso con la empresa y sus valores, y propicien un buen clima laboral.

Se necesita, más que nunca, flexibilidad: nuevos retos, nuevas formas de trabajar, nuevas tecnologías, herramientas y procesos… Y, como siempre, se debe tener la competencia del trabajo en equipo: el resultado de lo que se puede conseguir en equipo es mayor que la suma de lo que podemos aportar cada uno de forma individual. La confianza y la buena comunicación con tu equipo te motiva y te permite innovar ante los nuevos desafíos.

 

Publicado en el número 44 de la revista Dirigir Personas.

 

 

 

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