Entrevista a Javier Mas, Director de Facility Management y Administración

Entrevista a Javier Mas, Director de Facility Management y Administración

 

Javier Mas, con una amplia trayectoria en el ámbito de los RRHH dónde ha desarrollado varias funciones en empresas de primer nivel, tiene actualmente bajo su responsabilidad las áreas de facility services, administración de personal, aprovisionamiento y logística, prevención de riesgos laborales y patrimonio al Grupo RACC.

 

 

Con más de 10 años de experiencia trabajando en RACC, ¿cuál ha sido el mayor reto al que se ha tenido que enfrentar?

En todos estos años el mayor reto que he tenido que hacer frente es la continua situación de cambio que hemos vivido en la organización y la capacidad de adaptación a ellos que, en ocasiones, me han obligado a modificar parcial o totalmente la planificación estratégica de las unidades en las que he estado al frente.

La crisis económica de 2008 nos obligó a transformar la cultura de la empresa, potenciando los perfiles polivalentes frente a los especialistas. En muchas ocasiones esta situación nos obligó a seguir haciendo más con menos recursos, en lo que ha acabado significando un proceso de digitalización masivo en el ámbito de los Recursos Humanos.

Este entorno cambiante, nos ha obligado siempre a estar en constante proceso de actualización y reinvención.

¿Cómo ha influido la pandemia en la forma de trabajar del RACC?

La pandemia nos modificó a todos la forma de entender el trabajo. A partir de marzo de 2020 hemos gestionado la pandemia del Covid-19 y su impacto en el RACC teniendo como premisas fundamentales la protección de la salud de los trabajadores y, siempre en función de lo anterior, el mantenimiento de nuestro negocio.

El RACC es una compañía con más de 800.000 socios que damos servicios a más de 10 millones de clientes cada año. En una situación excepcional, debíamos estar a la altura, y por este motivo hemos invertido mucho esfuerzo y dinero en desarrollar mecanismos para seguir desarrollando nuestra actividad en remoto desde el primer minuto de la pandemia, incluso antes que se declarara el estado de alarma.

La pandemia nos ha obligado a reforzar los liderazgos en remoto, a mantener el contacto entre los equipos a pesar de la distancia y a aprender a seguir siendo productivos en un entorno sumamente complicado. Nuestra prioridad siempre ha sido la salud de nuestro equipo, por eso hemos mantenido el teletrabajo en aquellos puestos donde era posible al 100% hasta el pasado mes de octubre.

¿Con qué dificultades se ha encontrado al avanzar en el proceso de transformación digital de su compañía? ¿En qué valores estratégicos se apoya para gestionar esa transformación?

El cambio siempre es complejo. Cuesta desaprender hábitos y comportamientos que han sido el día a día de muchas personas a lo largo de muchos años. No obstante, las necesidades de los consumidores están evolucionando a una velocidad que no habíamos visto nunca a lo largo de la historia. Lo más importante que hemos de tener en cuenta es que la transformación digital es una transformación cultural. El cambio no es tecnológico, sino de personas, y esa es la máxima dificultad que debemos tener presente las compañías.

En el RACC, el proceso de Transformación Digital comenzó en el 2018 y “finalizó” en 2021. Y pongo entre comillas finalizó, porque nunca acaba un proceso de transformación relacionado con la tecnología. El cambio y la evolución organizativa es constante, y tenemos que acompañar a las personas para que vean toda la potencialidad que la transformación les puede ofrecer.

La clave está en ser capaces de compartir los beneficios de la digitalización de los procesos y los aplicativos de gestión que día a día las personas utilizan para realizar mejor su trabajo y de esta forma conseguir los objetivos de la compañía.

A partir de ahora, ¿cómo cambiará el modelo organizativo?

El modelo siempre está cambiando, siempre se está moviendo. Las estructuras organizativas son cada vez más líquidas y deben responder a las necesidades del mercado de forma ágil. En esto, las grandes empresas debemos aprender de la metodología de las Start Ups, en las que todo sucede de forma muy rápida.

En esta línea, los equipos de trabajo multidisciplinares adquirirán un mayor protagonismo. Las metodologías tipo Agile serán asimiladas por la organización de forma natural. Los espacios de trabajo se transformarán para facilitar la interacción entre trabajadores y externos. Trabajaremos casi de forma exclusiva con herramientas colaborativas. La transparencia y la ética estarán presentes en todo lo que hagamos porque será necesaria mucha más información para ser capaces de adaptarnos de forma rápida a los cambios que nos exigirán nuestros consumidores.

¿Hay algún nuevo método o sistema de trabajo que esté implantando el RACC?

En este entorno que comentaba, hemos puesto en marcha en los dos últimos años, y como parte de nuestro proceso de transformación cultural, una metodología transversal y colaborativa de trabajo para implantar proyectos de cambio organizativo. Son las denominadas Iniciativas de Transformación Cultural que se desarrollan a través de pequeñas células con miembros de diversas divisiones que trabajan para implantar un proyecto en tiempo récord y con poco coste.

A través de estos grupos de trabajo se ha definido, por ejemplo, el modelo de teletrabajo que hemos adoptado en RACC para el entorno de post-pandemia, o se ha avanzado en la definición de nuevas estructuras organizativas que ya se encuentran en marcha.

¿Qué soluciones ha ofrecido RACC para apoyar el nuevo estilo de trabajo híbrido?

La inversión en dotar de tecnología móvil a todas las personas de la organización que por la naturaleza de su puesto de trabajo pueden trabajar en remoto está siendo la clave para facilitar el trabajo híbrido. Además, a lo largo de los últimos meses hemos desarrollado formaciones abiertas para todo nuestro equipo para desarrollar sus habilidades en el uso de las tecnologías colaborativas. Todo ello sin descuidar trabajar muy de cerca en el seguimiento del liderazgo.

Gestionar a personas en un entorno híbrido requiere desarrollar habilidades diferentes a las que teníamos incorporadas gestionando en entornos presenciales, y hay que seguir trabajando de cerca en este aspecto. Además, nuestra política comunicativa a nivel interno siempre ha sido muy intensa, pero ahora hemos redoblado nuestra capacidad de comunicar ofreciendo a las personas de la compañía más información sobre lo que pasa y por qué pasa. Creemos que es clave comunicar, y comunicar pasa por escuchar lo que sucede en tu organización.

¿Qué valores cree que debe tener una persona para desempeñar una función de liderazgo?

Hay un sinfín de valores que a mi juicio resultan apropiados para la función de liderazgo. Entre todos ellos yo destacaría la capacidad de comunicación, debemos saber transmitir al resto del equipo las ideas y asegurarnos que estos las escuchen, las entiendan y las hagan suyas. Hay que ser un ejemplo para nuestros equipos, no basta con decir lo que hay que hacer, es preciso demostrarlo con acciones y con constancia. También un buen líder debe ser capaz de asumir retos, la responsabilidad puede ser de todos, pero el líder debe tener la capacidad para afrontar los problemas que se ocasionen y solucionarlos con flexibilidad. Creo que es nuestra responsabilidad buscar constantemente nuevas formas de hacer las cosas, aunque esto implique cambiar por completo el funcionamiento de la empresa. Tener decisión y valorar la positividad que conllevan los cambios. En definitiva, un líder debe tener carisma, la habilidad de motivar o entusiasmar a las personas de su entorno para alcanzar los objetivos planteados. Un buen líder no es aquel que dice cómo se deben hacer las cosas, es aquel que crea los entornos adecuados para que las cosas pasen.

¿Cómo trabaja el RACC para conseguir el bienestar emocional y físico de todo el equipo?

Escuchando. Es importante saber qué es lo que le preocupa a la gente que forma parte de tu equipo y actuar para anticiparnos a esas preocupaciones. Las personas tienen que saber qué se espera de ellas, que reciban Feedback de cómo puedan mejorar, que creemos un entorno de confianza para que, si lo desean, puedan crecer personal y profesionalmente. Ese es nuestro reto, ofrecer soluciones de crecimiento, pero las personas deben querer mejorar. Trabajamos mucho el liderazgo para que nos ayuden a crear estos entornos propicios de desarrollo, y, a través de las encuestas de clima periódicas que realizamos, tenemos un pulso constante de lo que le preocupa a nuestro equipo. El resultado de momento es satisfactorio, tenemos índices de compromiso superiores al 80% según los últimos estudios de los que disponemos y, además, el índice de rotación voluntaria es muy bajo.

En cuanto al bienestar físico, invertimos mucho en tener un entorno de trabajo confortable para todas las personas, con especial atención en facilitar elementos ergonómicos que ayuden a mantener la buena salud postural y también somos muy activos, sobre todo antes de la pandemia y que esperamos recuperar en breve, en facilitar actividades de grupo que ayudan a mejorar la salud como clases de yoga in company, grupos de running o masajes en la oficina, por citar tres ejemplos.

¿Qué es lo que más valoran los clientes del servicio de RACC?

Los socios del RACC se caracterizan por su fidelidad a la marca, siendo la confianza con el RACC uno de los aspectos más comunes en sus valoraciones.

Los servicios que generan más satisfacción son la Asistencia en Viaje, la Contratación de Seguros y el proceso de Afiliación al Club.

De la Asistencia en Viaje los aspectos con mejores valoraciones son en referencia a ‘La amabilidad del profesional que les atendió’ y ‘La capacidad para resolver el problema’, mientras que de la Contratación de Seguros destacan el ‘Contacto con el Socio’ y ‘La Información de la documentación’, y en el servicio de la Afiliación valoran positivamente ‘La amabilidad del personal’ y ‘la imagen del RACC’

¿Cuáles son los objetivos de vuestra compañía en el corto y medio plazo?

El RACC está en pleno proceso de transformación.

La sociedad está cambiando, la manera como las personas se desplazan también. Nosotros somos una entidad que tiene 115 años de historia y que mayoritariamente hemos estado enfocados a ofrecer soluciones a las personas en todo lo relacionado a la movilidad primariamente con sus vehículos. Pero como digo, el mundo está cambiando, y las personas eligen formas diferentes de desplazarse, por eso hemos dejado de ser un Automóvil Club para pasar a ser un Club de la Movilidad. Queremos seguir estando al lado de las personas cuando se desplacen en cualquier modo de transporte. Ese es el gran reto que tenemos, seguir ofreciéndoles tranquilidad y confianza a todos nuestros socios y clientes para que sepan que, si tienen un problema, sea cual sea, les vamos a ayudar, ya sea cuando se desplacen a pie, en transporte público, en coche, moto, bicicleta, patinete, en un viaje o incluso en sus domicilios.

 

Publicat al número 45 de la revista Dirigir Personas.

 

 

 

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