Empresa saludable: el bienestar tiene retorno
Un centenar de profesionales han disfrutado de la última jornada organizada por Aedipe Catalunya que ha tratado el tema de la empresa saludable desde la doble vertiente científica y práctica.
Hablar de salud de las empresas es hablar de salud en general. Según la OMS, la salud es un estado de pleno bienestar físico, mental y social, y no la simple ausencia de enfermedad.
Un entorno de trabajo saludable es aquel entorno que proporciona a los trabajadores las condiciones físicas, psicológicas, sociales y organizativas que protegen y promueven la salud y la seguridad.
Con estas dos citas ha iniciado Sergi Riau, miembro de la Junta de Aedipe Catalunya, la jornada Empresa Saludable: del bienestar a la productividad, destacando que de lo que se está hablando principalmente es de prevención.
Las empresas deben incorporar medidas de entorno saludable no porque sea una moda, sino por convencimiento, por responsabilidad social, pero también, porqué no, por interés empresarial.
En su intervención ha introducido a la ponente principal de la jornada, la Dra. Beatriz Sora, investigadora en el eHealth Lab de la UOC y del Instituto Universitario de Investigación en Psicología de los Recursos Humanos, del Desarrollo Organizacional y de la Calidad de Vida Laboral (IDOCAL) de la Universidad de Valencia.
Beatriz nos ha aproximado el concepto de empresa saludable, los aspectos más importantes para que una empresa pueda considerarse saludable, y qué resultados se pueden obtener aplicando esta concepción.
Una empresa saludable es una organización que crea un ambiente de trabajo positivo y que es capaz de reaccionar a eventualidades negativas de forma exitosa, y que, además, aprovecha estas eventualidades para aprender y crecer. Una empresa que implementa recursos y prácticas organizacionales destinadas a promover la salud de los trabajadores y mejorar el ambiente para que estos trabajadores puedan desarrollarse.
En su intervención ha destacado 4 recursos para ser una organización saludable:
– Organizacionales: inciden en el diseño del trabajo, en la organización y en cómo se lleva a cabo. Prácticas que motiven al trabajador a realizar sus tareas (autonomía, evitar la monotonía, desarrollo de diferentes habilidades, justicia entre la inversión del trabajador y lo que recibe a cambio, comunicación clara y eficaz …).
– Liderazgo: el estilo de liderazgo es clave, un liderazgo transformacional da mejores resultados que un únicamente orientado a resultados, es necesario orientar el liderazgo en las relaciones. Debe existir intercambio entre líder y empleado.
– Equipo: mejorar el trabajo en equipo, el intercambio de información y la colaboración, potenciar mejoras en la comunicación y las buenas relaciones entre los empleados.
– Individuales: tienen que ver con las competencias personales para hacer frente a las demandas del trabajo. Incidir en el capital psicológico (optimismo, esperanza, resiliencia, eficacia), y en la propia percepción del trabajador de que es capaz de hacer las tareas.
La investigación, por ahora, nos muestra que los efectos de ser una empresa saludable se ven reflejados, tanto en los equipos de trabajo como en los trabajadores individuales, en una mejora en las actitudes y comportamientos laborales (mayor satisfacción, compromiso, dedicación, orgullo de pertenencia …), en un mejor estado de salud física (menores tasas de depresión, de estrés) y con un incremento del bienestar emocional.
Y también que en el ámbito de resultados para las empresas se percibe una mayor excelencia organizacional, un incremento en la productividad, buena relación entre el entorno organizacional y la comunidad, responsabilidad social corporativa, mejora en la calidad de servicio, reducción de accidentalidad y enfermedades y también del absentismo.
La realidad en las empresas es que hay una percepción cada vez mayor de que la implementación de medidas saludables funciona, y que la mayor felicidad de los trabajadores repercute en mejores resultados empresariales.
Actualmente el 50% de las empresas españolas afirman que dan importancia a los factores psicosociales, y un 22% lo concretan en la planificación de acciones efectivas.
En esta búsqueda de un bienestar laboral sostenible algunas empresas se encuentran con que la implementación de medidas no da los frutos esperados. Teniendo claro que el máximo rendimiento y bienestar lo tienen trabajadores productivos y felices, estudios muestran como la sobrecualificación puede producir trabajadores productivos, pero infelices, o como los conflictos de rol pueden generar trabajadores improductivos, aunque felices.
Para llegar a tener la consideración de empresa saludable será necesario llevar a cabo una serie de acciones que deberán basarse en:
– Validación científica: hacer estudios previos de las intervenciones, prever que funcionen a corto y a largo plazo, y que puedan funcionar en diferentes ámbitos.
– Diseño longitudinal: Acciones evaluadas, personalizadas para la empresa, aplicadas y con el consiguiente seguimiento.
– Perspectiva participativa: la contribución de los trabajadores desde el inicio ayuda a una mayor implicación, aceptación de los cambios y participación.
– Múltiples perspectivas: tanto cualitativas como cuantitativas para una correcta interpretación de las áreas de acción y realizar acciones adecuadas.
– Múltiples medidas: basar las intervenciones tanto en las percepciones subjetivas como en las objetivas, no basarnos únicamente en unas de ellas.
Finalmente, la ponente remarcó algunos aspectos que pueden facilitar el éxito de las intervenciones como: implementar intervenciones de eficacia validada; que estén incluidas dentro de las políticas de la empresa, garantizando el compromiso de toda ella y facilitando los mecanismos de información y participación de todos los agentes; y que estén diseñadas de forma realista, con objetivos alcanzables.

A continuación se ha abierto la mesa de experiencias empresariales, con la participación de Pep Marqués, Director Corporativo de Personas y Desarrollo de Barcelona Activa; de Xavier Casanova, Health & Safety manager Spain & Portugal de Cinesa; de María José Martínez, HSE Lead de Sanofi; y de Miguel Rodríguez, Head of Corporate SHE & Occupational Health Spain & Portugal de Henkel, moderada por Eduardo Pitto, Director Comercial de Cigna.
En las diferentes intervenciones se ha destacado que la implementación de medidas de entorno laboral saludable surge del convencimiento y la implicación de la dirección de las empresas, y que otro elemento importante es el consenso y la implicación de los trabajadores en el diseño de los programas para poder garantizar una máxima participación.
Si bien parece que la terminología de Empresa Saludable puede ir muy ligada a una moda, existe el convencimiento de que la preocupación por los trabajadores y el compromiso de las empresas en estas medidas es un buen camino para también mejorar los resultados empresariales.
También se ha remarcado la importancia de aplicar programas basados en la detección de la realidad de cada empresa.
Son comunes en muchas empresas los programas de promoción de la salud vía nutrición (vending saludable, comedor propio con productos sanos y menús equilibrados) y vía fomento de la práctica deportiva. En algunos casos también se destacan los programas de prevención en origen (revisiones médicas, prevención, pruebas específicas) y programas para trabajar las emociones (mejora en la gestión del trabajo, depresiones, estrés …).
Entre las posibles medidas a aplicar también se ha tratado la gestión del tiempo, y dotar a los trabajadores de herramientas de flexibilización para poder gestionar y garantizar la conciliación personal y familiar con el trabajo.
Finalmente se ha tratado el tema del retorno, que si bien es difícil de medir cuantitativamente y se estima que su repercusión es a medio-largo plazo, existe la convicción de que el valor del presupuesto que se destina a las acciones es inferior a la ganancia obtenida por las empresas, repercutiendo positivamente en la motivación, la implicación, el compromiso, el absentismo o en la fidelización del talento, entre otros.
La jornada ha terminado con un activo networking en el que los ponentes han podido responder cuestiones y compartir con el resto de asistentes un refrigerio.












jun 17, 2019 @ 15:51:44
Increible información, está muy bien estructurada y es de
mucha ayuda para nosotros como lectores. Definitivamente incluir test
psicométricos en el proceso de selección es de vital
importancia, pues son una herramienta sustancial para poder tomar una decisión contractual.
Muchas gracias por la información.
sep 02, 2019 @ 18:18:09
Muy buen artículo, felicidades al autor. Actualmente,
las pruebas psicotécnicas son vitales en el
proceso de selección de cualquier empresa, porque nos permiten ahorrar tiempo y dinero destinado para esta labor.
A demás, los resultados terminan siendo más satisfactorios, pues la información que te brindan te ayuda a tomar una decisión objetiva
y que beneficiará a tu organización. Mil gracias
por compartir esta información.
nov 08, 2019 @ 18:54:57
Mil gracias por compartirnos esta información, me parece muy completa.
Como se entiende en el artículo, las pruebas psicotécnicas
nos ayudan optimizando nuestro proceso de selección de personal, evaluando cualquier aspecto del candidato, independientemente del puesto al
que aplica. Gracias de nuevo, saludos.