Decidir mejor en RRHH: de la intuición a las decisiones basadas en evidencia
Aedipe Catalunya celebró el pasado 7 de octubre el webinar Decisions de RH basadas en evidencia, una sesión que puso el foco en cómo incorporar el conocimiento científico y los datos a la gestión de personas para mejorar la toma de decisiones, reducir los errores y aumentar la eficacia de las políticas de recursos humanos.
La sesión, conducida por Jordi Roig, fundador de HR Science y director de Recursos Humanos de Socotec España, abordó, a través de ejemplos prácticos, cómo aplicar la gestión basada en evidencia a procesos como la selección, la formación, el desarrollo profesional y la relación entre responsables y equipos.
Uno de los principales mensajes de la jornada fue la necesidad de cuestionar prácticas habituales en recursos humanos que a menudo se mantienen por tradición, experiencia o intuición, sin comprobar si realmente logran los resultados esperados. Roig defendió que la función de recursos humanos no puede garantizar resultados, pero sí construir sistemas que incrementen las probabilidades de obtenerlos. Esto implica identificar correctamente los problemas, seleccionar las intervenciones más adecuadas, facilitar su aplicación y evaluar su impacto.
En el ámbito de la selección, destacó la importancia de utilizar herramientas con capacidad demostrada para predecir el rendimiento profesional. Las entrevistas estructuradas, en especial cuando se combinan con otros instrumentos de evaluación, ofrecen mejores resultados que las entrevistas libres. También señaló el potencial de la inteligencia artificial para facilitar el diseño de estas entrevistas y ayudar a establecer más homogéneos criterios de evaluación.
En cuanto a la formación, remarcó que la satisfacción de los participantes no es un indicador suficiente para determinar su eficacia. El objetivo debe ser que los conocimientos adquiridos se trasladen al puesto de trabajo. Para ello, destacó la importancia del feedback continuado, el aprendizaje distribuido en varias sesiones, la motivación de los participantes y el apoyo de los responsables para aplicar lo aprendido.
La relación entre responsables y equipos fue otro de los ejes centrales. Roig presentó una experiencia desarrollada en Socotec basada en conversaciones estructuradas entre managers y profesionales, centradas en los objetivos, reconocimiento, desarrollo y necesidades de cada persona. Los primeros resultados mostraron mejores valoraciones y una menor rotación entre los participantes, aunque advirtió de la necesidad de seguir midiendo y contrastando los datos antes de establecer relaciones causales.
Durante el turno de preguntas también se abordó cómo empezar a aplicar la evidencia científica sin disponer de grandes recursos. Roig recomendó aprovechar fuentes de divulgación científica y herramientas de inteligencia artificial para revisar las prácticas existentes. Como ejemplo, destacó tres factores esenciales para una efectiva incorporación de nuevos profesionales: tener claras las expectativas, disponer de los recursos necesarios para trabajar y favorecer la integración social dentro del equipo.
La sesión concluyó con una idea transversal: incorporar la evidencia científica no significa prescindir de la experiencia o intuición, sino complementarlas con conocimiento contrastado y datos propios de la organización. Un enfoque que permite revisar qué funciona, corregir lo que no aporta valor y tomar decisiones más rigurosas sobre las personas.











