Eva Rimbau. Retos empresariales y gestión de personas 2024

Eva Rimbau. Retos empresariales y gestión de personas 2024

 

Eva Rimbau, profesora de dirección de personas de la UOC y experta en trabajo flexible y teletrabajo, es una de las profesionales expertas que responde a cuáles son los retos a los que se enfrentarán las empresas y las direcciones de RRHH en los próximos meses.

 

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrentan las empresas en los próximos años y por qué?

 

En los próximos años, las empresas enfrentarán un desafío significativo y a menudo subestimado: la creciente intensificación del trabajo. Esta intensificación implica un aumento en el esfuerzo de las personas trabajadoras debido al aumento de la cantidad de tareas que realizan por unidad de tiempo. Este fenómeno se ha observado en todo el mundo, tanto en el sector público como en el privado. Entre 1995 y 2010, nueve de cada quince países europeos experimentaron una intensificación del trabajo, y la tendencia se ha mantenido en la última década para Europa en general.

La intensidad del trabajo puede ser resultado de políticas organizativas, de presiones desde la supervisión, ritmos impuestos por maquinaria y sistemas, y también de elecciones individuales. Si bien un cierto nivel de intensidad es inherente y hasta deseable en esfuerzos creativos serios, los niveles excesivos pueden ser perjudiciales, pues afectan negativamente el bienestar emocional y psicológico de los empleados, y llevan a problemas como el estrés, la depresión y el agotamiento. Estos, a su vez, pueden tener un impacto directo en la salud física y en el equilibrio entre la vida laboral y personal, empujando a las personas empleadas a trabajar en su tiempo libre o incluso cuando están enfermas. Además, se ha observado que la intensidad del trabajo y la productividad mantienen una relación de U invertida

Sabemos también que el uso de las tecnologías digitales tiende a aumentar la multitarea, el ritmo de trabajo y las interrupciones, además de generar sobrecarga informativa, falta de desconexión y tecno-complejidad. Por lo tanto, el actual contexto de creciente digitalización puede estar favoreciendo una excesiva intensidad del trabajo que las empresas deben reconocer y abordar para mantener un entorno de trabajo saludable y productivo.

Por favor, nombre otras 4 necesidades o retos a los que tendremos que enfrentarnos en un futuro próximo.

 

Me salen 5 necesidades o retos, no soy capaz de eliminar ninguno:

1. Encontrar el modelo de trabajo híbrido adecuado para cada organización e implantar los cambios en la comunicación y el liderazgo necesarios para que funcione.
2. La inflación y su presión sobre los salarios.
3. Entender cómo el uso de la tecnología en general y la IA en particular afecta a las características de los puestos de trabajo, rediseñar los puestos en consecuencia y formar a las personas para que puedan desempeñar las nuevas funciones que se deriven.
4. Gestionar el ecosistema de recursos humanos de forma global y coherente, en asociación con otras áreas como compras o finanzas.
5. Evolucionar hacia una gestión de personas basada en las evidencias, lo que supone ir más allá del “people analytics” (véase este artículo para saber más).

¿Qué papel juega la dirección de RRHH en este sentido?

 

Sobre el reto de la pregunta 1:

RR.HH. debería abordar la intensificación del trabajo de forma proactiva mediante la aplicación de políticas que promuevan un equilibrio saludable entre la vida laboral y la personal, como horarios de trabajo flexibles, y garantizando que las cargas de trabajo sean manejables. RR.HH. también debe centrarse en crear una cultura que valore el bienestar de los empleados y reconozca la importancia del tiempo de inactividad y desconexión del trabajo. Las encuestas periódicas y los mecanismos de retroalimentación pueden ayudar a RR.HH. a controlar los niveles de estrés y la carga de trabajo de los empleados, lo que permitirá que las intervenciones lleguen a tiempo. También, aunque sea un remedio en vez de una forma de prevenir el problema, debe poner a disposición de los empleados apoyo para la salud mental, como servicios de asesoramiento o programas de bienestar.

Sobre el reto relativo al teletrabajo y el trabajo híbrido:

El papel de RR.HH. es garantizar que todos los empleados, independientemente de su lugar de trabajo, se sientan comprometidos, conectados y tengan igualdad de acceso a los recursos y oportunidades. Para ello, RR.HH. debe desarrollar políticas integrales que apoyen el teletrabajo, garantizar prácticas justas e inclusivas en todos los modos de trabajo y aprovechar la tecnología para mantener la cohesión del equipo y una comunicación eficaz. Además, RR.HH. debe facilitar la formación del personal directivo sobre cómo liderar equipos remotos o híbridos con eficacia y garantizar que las evaluaciones de rendimiento sean equitativas y tengan en cuenta la dinámica singular del teletrabajo.

Sobre el reto relativo al uso de la IA y otras tecnologías:

RR.HH. debe liderar la gestión de estos cambios, garantizando que los empleados reciban la formación y el apoyo adecuados durante la transición. Esto incluye la evaluación del impacto de la tecnología en las distintas funciones, proporcionando programas de reciclaje o mejora de las cualificaciones según sea necesario, y garantizando que las implementaciones de IA sean éticas y complementen las habilidades humanas en lugar de sustituirlas. RR.HH. también debe trabajar en estrecha colaboración con el área tecnológica y otros departamentos para comprender las capacidades y limitaciones de las nuevas tecnologías y comunicarlas de manera efectiva a la plantilla.

Para atender a todos estos retos, RR.HH. necesita más que nunca reunir y usar eficazmente información de todos los niveles: desde el puesto de trabajo individual hasta el ecosistema laboral de nivel supra-organizativo. Para ello, debe establecer y reforzar relaciones de confianza con las organizaciones externas que proporcionan capital humano a la empresa, con otras áreas de la organización, y con el personal de toda la empresa tanto de nivel directivo como operativo. Solamente a través de la confianza podrá obtener los datos y la información cualitativa necesaria para decidir el mejor curso de acción ante cada reto u oportunidad. Una vez decidido un curso de acción, llevarlo a la práctica requerirá la complicidad de todas las partes implicadas, lo que una vez más demanda confianza.

Para obtener y mantener la confianza tanto dentro como fuera de la empresa, entre otras acciones, RRHH ha de asegurarse de que su comunicación sea siempre transparente y abierta, practicar una escucha activa con todas las partes para entender sus necesidades y preocupaciones reales, justificar las decisiones en la mejor evidencia disponible, aplicar políticas de manera justa y consistente, e invertir el desarrollo y el apoyo profesional de los miembros de la organización.

 

Publicado en el especial de la revista Dirigir Personas sobre Retos empresariales y gestión de personas 2024.

 

 

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