El talento no entiende de fronteras
Competitivo y cada vez más voluble, el mundo empresarial no se ha mostrado impasible ante el gran fenómeno de la globalización ni de las facilidades logísticas de las que disponemos hoy en día a la hora de viajar y comunicarnos. Todo ello ha propiciado que aspectos como el conocimiento, el comercio, la tecnología, el capital o los bienes de consumo estén más conectados que nunca y, de rebote, el número de profesionales que trabajan fuera de su lugar de origen haya aumentado considerablemente el largo de la última década.
El talento no entiende de fronteras y, como a modo de ejemplo, cada año alrededor de 700.000 personas marchan a vivir a otro estado miembro de la UE por motivos laborales. Ahora bien, a pesar de que la movilidad geográfica siempre ha existido, actualmente hablamos de un fenómeno moderno, que no se puede analizar con parámetros del pasado y que conlleva una serie de desafíos que mencionamos a continuación:

Siempre en alza
Durante los últimos 10 años, la movilidad geográfica se ha incrementado un 25% y aún se espera un aumento del 50% para el 2020. Sin embargo, las estancias internacionales que duraban entre tres y cuatro años (y que venían seguidas por un retorno al lugar de origen) llegan a su fin. Y es que, según apunta un estudio realizado por PwC, el futuro vendrá marcado por las estancias más bien cortas, de 18 meses de media.
Nuevos destinos
La creciente importancia de los mercados emergentes ha propiciado un cambio muy significativo en cuanto a los esquemas de movilidad. Por ejemplo, África se ha convertido en uno de los campos de batalla de las grandes multinacionales y los inversores ya no sólo entran para hacerse con los recursos naturales de la zona, sino que ahora el foco de atracción son sectores como el de las finanzas, las telecomunicaciones, el farmacéutico o la venta al por menor. Por otra parte, todo apunta a que la experiencia en el extranjero se convertirá menos apetitosa a medida que entren en juego destinos desconocidos, alejadas de los centros urbanos y, a primera vista, menos atractivas para la mayoría de trabajadores.
Preferencias y expectativas personales
Las oportunidades de movilidad son un elemento clave a la hora de atraer, retener y formar a los empleados con talento. Sobre todo si nos centramos en la franja más joven de la plantilla, los conocidos como millennials. Y es que, según el mismo estudio de PwC mencionado antes, 7 de cada 10 trabajadores nacidos entre 1980 y 2000 quieren y esperan llevar a cabo una estancia en el extranjero a lo largo de su carrera profesional. Sin embargo, las empresas deberán saber gestionar estas preferencias y expectativas personales con cuidado, estimando bien el balance coste-beneficio.
Derrumbe necesario de las barreras
Muchas organizaciones apuestan por las estrategias de movilidad pero temas como los impuestos, la seguridad social o los requisitos de inmigración a menudo se interponen en su camino. Por este motivo, gobiernos y reguladores deberán aceptar finalmente la ventaja competitiva que aporta este ir y venir de mano de obra a la hora de estimular el crecimiento económico global. Dicho de otro modo, a largo plazo, el sector público y el privado se verán obligados a colaborar para eliminar estas barreras en todo el mundo.
El poder de la tecnología
Esta jugará un rol fundamental en la organización del trabajo y también a la hora de hacer frente al cumplimiento normativo. Esto, sin embargo, no quiere decir que las personas sobre el terreno sean prescindibles.
Predecir para decidir
La presión sobre los departamentos de Recursos Humanos dentro de las organizaciones no parará de crecer. Esta área de la empresa siempre será la encargada de proporcionar evidencia y razones para apoyar la movilidad y, como consecuencia, es fundamental que tienda cada vez más hacia una manera de hacer predictiva, que haga uso de las herramientas tecnológicas (big data, business intelligence, etc.) para dar respuesta a preguntas como: ¿cómo operará el negocio en este nuevo entorno?, ¿qué tipo de talento necesitaremos y como el retendremos a largo plazo?, o ¿cómo alinearemos movilidad, gestión del talento y gestión de los recursos con una visión empresarial más amplia? En resumen, aquellos que sabrán hacer frente a los nuevos retos son precisamente los que justo ahora ajustan sus estrategias.

Publicado en el número 40 de la revista Aedipe Catalunya.











